Historia de 'X', 'Y' y 'Z'
X tenía mucha prisa por salir, su reloj de pulsera le recordaba que le quedaba exactamente una hora para llegar al auditorio en el cual todo el mundo le esperaba y en el que iba a recibir tan deseado galardón, galardón por el que había luchado durante los últimos años de su vida. Y le remangaba los puños de la camisa a duras penas, X estaba impaciente y veía todo como una pérdida de tiempo.
Una vez en el ascensor, X se encontró a Z, que recibió la noticia con mucha alegría.
- ¡Hay que ver tan joven como eres y ya te han dado ese premio que quiere tanta gente del mundillo literario!. ¡Sigue así, que seguro que esto es sólo el principio!
- Sí, – dijo X – estoy bastante nervioso, tanto tiempo esperando éste momento y ahora no sé cómo voy a reaccionar. No sé si será el último premio, pero es el único por el que lo he dado todo. Cuando lo reciba, habré llegado a la cumbre de mi carrera y podré morir tranquilo, habré sido un hombre realizado.
Quién le iba a decir a X que al cruzar la calle un conductor despistado con el condenado GPS iba a adelantar su cita con el purgatorio. Maldición para X, nunca llegó a ser un hombre realizado.

Monigote rojo en Messenger, nunca estuve cuando fui solicitado. Estrangulador precoz de profesión, rompo los esquemas que intentaron marcarme los dioses y tumbo los semáforos que quisieron robarme los preciados minutos de mi vida. No me digas que se acabó la noche, la anarquía que supone no hacer caso al supremo sol es lo único que me hace falta para sonreír.
lu dijo
Así puede suceder cuando uno menos se lo espera...
Gracias por haber dejado tu comentario en mi blog, José... muchas gracias.
17 Febrero 2006 | 04:26 PM