Planeta Comercial
Parece que fue ayer. El barrio en el que vivías, dividido en dos por la vía del tren, distinguía la zona buena de la mala. De pronto, sin comerlo ni beberlo, un día te encuentras una orgía no organizada de grúas mastodónticas con la ilusión de darse el festín de su vida. Un cartel inmenso impide ver la salida y puesta de sol PRÓXIMA APERTURA, CENTRO COMERCIAL. Los meses pasan y esa masa informe de ladrillos y cascotes empieza a parecer hasta bonita. El barrio se unifica, la vía del tren mira con una mezcla de desafío y a la vez respeto a su nuevo compañero de parque y juegos, pero inevitablemente acaba siendo enterrada, la especulación al poder ante todo.
Tus amigos han quedado allí. Te acercas a verlo. Después de todo, nunca habías visto uno, todo es probarlo. Tomas una caña, compras ese regalo que debías a tu madre y aprovechas para comprarte una camiseta nueva para quitarte esa andrajosa que lleva contigo desde antaño. Por 15 € has pasado una buena tarde, has resuelto cuentas con el pasado y te has quitado de encima un recuerdo ¿Quién ha dicho que los centros comerciales eran dañinos con la sociedad en general?
Tal vez deberías empezar a frecuentar sitios así, tu vida iría a mejor. Los días pasan y piensas qué hacías antes de existir tu centro comercial. Pronto se empiezan a hacer más centros alrededor, ya tocamos a un centro comercial por persona.
Pero claro, nadie da duros a cuatro pesetas ¿Alguien te dijo que podías ir a uno de estos sitios sin dinero? Ese hijo de puta del Metro te ha cholado la cartera, corría como un galgo el desgraciao ¿Qué hacías tú que no estabas en el centro comercial? Es lo que suele pasar a las especies que salen de su hábitat natural, que tienden a la extinción. Descubres un pasillo al final de las cajas SALIDA SIN COMPRA. ¿Eso es algo ético? ¿Entrar a un sitio de compras y salirte sin nada? Piensas en pedir un préstamo, llamar a tu casa, alguien te tiene que echar una mano. Compra algo, aunque sea un paquete de condones ¡Ah,no! tu novia te dejó, no soportaba la entrada a esos sitios.
Se hace de noche ¿Hay vida en el centro comercial más allá de las 22:00? Empiezas a dar vueltas desesperado, el cierre metálico te engulle lentamente en un bostezo con un sonido un tanto peculiar, como si te hubiera tocado el Jackpot en una tragaperras de Torrelodones. De pronto ves a Sebas el vigilante, que prácticamente se ha convertido en tu amigo de toda la vida.
- Oye, ¿Qué haces aquí a estas horas?
- Tío, me tienes que prestar algo de dinero, tengo que comprar lo que sea para salir de aquí y volver mañana.
- Pero hombre, ya es demasiado tarde. Acompáñame, que te voy a llevar a un sitio donde puedas pasar la noche.
Confías en Sebas, personas así son de confianza, no te podrían fallar. Sufres un viaje iniciático en el ascensor y te lleva a un cuarto oscuro. No ves nada, sólo escuchas respiraciones a tu alrededor. Una puerta metálica se abre ante ti y tú accedes sin pensártelo dos veces, no puede haber nada peor que el pasillo de la salida sin compra.
Amanece, el cielo en azul pleno indica que es la hora de volver a abrir. Es en ese momento cuando descubres tu paradero. Personas a tu alrededor, los puedes reconocer porque coincides con ellos todos los días en las incontables galerías de esos centros comerciales, cuya superficie ya es superior a la de los bosques y selvas de todo el mundo. Sólo te separa una mampara de cristal de ellos. A través del espejo puedes ver el cartel que hay debajo tuya:
Homo Aberibus (Hombre anticuado). Especie en peligro de extinción. 200 €. Último ejemplar.

Monigote rojo en Messenger, nunca estuve cuando fui solicitado. Estrangulador precoz de profesión, rompo los esquemas que intentaron marcarme los dioses y tumbo los semáforos que quisieron robarme los preciados minutos de mi vida. No me digas que se acabó la noche, la anarquía que supone no hacer caso al supremo sol es lo único que me hace falta para sonreír.
edu er gitano dijo
es verdad que los condones son caros y además, hay novias que no te acompañan a ese tipo de centros masificadores de engendros ( es en eso en lo que nos convertimos en el momento que ponemos un pie en aquellos lugares), pues saben que solo vas a por los condones. y los condones que traen... pues sexo. Y eso tu pivita se lo tiene que pensar bastante. pero no caigas en la infamia de comprarrte una caja, solo para completar varias sesiones de lujuria juvenil dentro del apartado de lujuria juvenil. Siga usted escribiendo artista. Y siga pensando en que nos quedará mañana sino tenemos valor para apoyarnos en las ramas. tu colega.
3 Septiembre 2005 | 12:56 PM